La regla 50/30/20 divide tus ingresos netos en tres partes: la mitad para lo necesario, un 30 % para lo que te apetece y un 20 % para ahorrar o pagar deudas. La popularizaron la senadora estadounidense Elizabeth Warren y su hija Amelia Warren Tyagi en su libro All Your Worth, de 2005.
Las tres partes
50 % necesidades. Lo que pagarías aunque te quedaras sin ganas de nada: alquiler o hipoteca, suministros, compra básica, transporte al trabajo, seguros y la cuota mínima de cualquier deuda.
30 % deseos. Lo que mejora tu vida pero podrías recortar: comer fuera, viajes, ropa que no necesitas, suscripciones, ocio.
20 % ahorro. Fondo de emergencia, inversión, plan de jubilación o pagar deudas por encima de la cuota mínima.
Adaptarla a España
En ciudades como Madrid o Barcelona el alquiler puede comerse por sí solo el 40 % de un sueldo medio. En ese caso la regla de los 50 % es difícil de cumplir. No pasa nada: el valor de la regla está en el orden, no en los números exactos. Si tus necesidades son el 60 %, prueba con 60/20/20 o 60/25/15, pero mantén siempre una parte fija para el ahorro.
Cómo aplicarla sin hojas de cálculo
- Usa tu sueldo neto, el que te llega al banco, no el bruto de la nómina.
- Ahorra primero. Programa una transferencia automática del 20 % el mismo día que cobras. Lo que no ves, no lo gastas.
- Separa cuentas. Una para gastos fijos, otra para el día a día y otra para el ahorro. Muchos bancos dejan crear subcuentas gratis.
- Revisa cada tres meses si los porcentajes siguen encajando con tu vida.
Si cobras en 14 pagas, puedes aplicar la regla sobre las 12 mensualidades y ahorrar casi entera cada paga extra. Es la forma más rápida de montar un colchón.