Un fondo de emergencia es dinero apartado solo para imprevistos: una avería del coche, el dentista, quedarte sin trabajo. Su función no es dar rentabilidad, sino evitar que un mal mes te obligue a endeudarte o a vender inversiones en mal momento.
¿Cuánto necesitas?
La referencia habitual es de 3 a 6 meses de gastos, no de sueldo. Si gastas 1.200 € al mes, tu objetivo está entre 3.600 y 7.200 €.
- Más cerca de 3 meses si tienes contrato indefinido, vives con tus padres o en pareja con dos sueldos.
- Más cerca de 6 meses o más si eres autónomo, tienes ingresos variables, hijos o una sola fuente de ingresos en casa.
Dónde guardarlo
El dinero tiene que estar disponible en uno o dos días y sin riesgo de perder valor. Las opciones más habituales son una cuenta remunerada o un depósito con cancelación anticipada sin penalización.
No lo pongas en bolsa ni en criptomonedas: las emergencias suelen llegar justo cuando los mercados caen, por ejemplo en una crisis en la que también peligra tu empleo.
Cómo montarlo paso a paso
- Calcula tus gastos mensuales reales mirando los tres últimos extractos del banco.
- Empieza por un primer objetivo pequeño, por ejemplo 1.000 €. Cubre la mayoría de imprevistos pequeños.
- Programa una transferencia automática cada mes, aunque sea de 50 €.
- Destina al fondo las pagas extra y cualquier ingreso inesperado hasta completarlo.
- Si lo usas, vuelve a llenarlo antes de retomar otros objetivos.