El interés compuesto consiste en ganar intereses sobre los intereses que ya has ganado. El primer año el efecto es casi invisible. Después de veinte o treinta años, la mayor parte de tu dinero no lo has puesto tú, sino que lo ha generado el propio dinero.
Un ejemplo
Inviertes 1.000 € con una rentabilidad del 7 % anual. El primer año ganas 70 €. El segundo ganas 74,90 €, porque el 7 % se calcula ya sobre 1.070 €. A los 10 años tienes unos 1.967 €; a los 30, unos 7.612 €, sin haber añadido nada.
Cálculo con capitalización mensual y aportaciones a final de mes. No incluye comisiones, impuestos ni inflación. Ilustrativo: la rentabilidad real varía cada año.
El tiempo pesa más que la cantidad
Ana invierte 150 € al mes desde los 25 hasta los 35 años y después no aporta nada más. Luis empieza a los 35 y aporta 150 € al mes hasta los 65. Con un 6 % anual, Ana ha puesto 18.000 € y Luis 54.000 €, pero a los 65 los dos tienen cantidades parecidas. Pruébalo en la calculadora.
La regla del 72
Para saber aproximadamente en cuántos años se duplica tu dinero, divide 72 entre la rentabilidad anual. Al 6 %, en unos 12 años. Al 3 %, en unos 24. Al 9 %, en unos 8.
Lo que el ejemplo no dice
- La rentabilidad no es fija. La bolsa sube y baja; un 7 % de media histórica puede incluir años de −30 %.
- Las comisiones también se componen. Un 2 % anual de comisiones puede llevarse una parte enorme del resultado en 30 años.
- La inflación resta. Para saber lo que ganas de verdad, descuenta la inflación de la rentabilidad.