En la declaración de la renta, lo que ganas con tu trabajo y lo que ganas con tus ahorros van por separado. Los rendimientos del ahorro tienen su propia escala, más baja que la del trabajo en la mayoría de los casos.
Qué entra en la base del ahorro
- Intereses de cuentas, depósitos y bonos.
- Dividendos de acciones y fondos de distribución.
- Ganancias y pérdidas al vender acciones, fondos o ETF, o al rescatar seguros de ahorro.
Los tramos
| Base del ahorro | Tipo |
|---|---|
| Hasta 6.000 € | 19 % |
| De 6.000 a 50.000 € | 21 % |
| De 50.000 a 200.000 € | 23 % |
| De 200.000 a 300.000 € | 27 % |
| Más de 300.000 € | 30 % |
Los tipos son progresivos por tramos: si ganas 8.000 €, pagas el 19 % sobre los primeros 6.000 € y el 21 % solo sobre los 2.000 € restantes.
Compensar pérdidas
Si vendes con pérdidas, puedes restarlas de tus ganancias del mismo año. Si te sobran, puedes compensarlas durante los cuatro años siguientes. Con límites, también se pueden cruzar con intereses y dividendos.
Las retenciones
Los bancos y gestoras ya te retienen un 19 % de intereses, dividendos y ganancias de fondos. En la declaración se calcula lo que te toca pagar de verdad y se descuenta lo ya retenido.
Escala vigente para 2025 y 2026. Los impuestos cambian: consulta siempre la información de la Agencia Tributaria o a un asesor fiscal.